El domingo fuimos a la Feria del Desembalaje de Bilbao, un evento que hace tiempo que quería visitar. Tuvo lugar este fin de semana, en uno de los pabellones del BEC de Barakaldo.
Como me gusta lo vintage, me lo pasé pipa recorriendo los stands. Había de todo, y como ya tengo una edad, cantidad de objetos los recordaba de mi infancia en mi propia casa paterna o de mis familiares. Luego por supuesto había tambien cosas más antiguas que yo ;-P...
Algunas de los objetos de otros tiempos que más me gustan son las máquinas de escribir, yo misma tengo dos que enseñé en mi otro blog, aunque son más modernas que la de la fotografía.
La porcelana también me encanta. Sobre todo los juegos de café, me gusta el café, el té y casi todas las infusiones, y disfruto tomándolas en tazas bonitas, es uno de mis placeres.
De lo que más me llamó la atención fue este sillón de barbero, una preciosidad. en el mismo puesto había otro de color blanco, maravilloso, al que también saqué foto pero que salió movida.
Otra de mis debilidades: los muebles antiguos de oficina. Se nota que estudié Administrativo, me chifla todo el material de escritorio, los ficheros, los muebles de imprenta... todo lo que sirva para organizar. Sí, ordenada también soy, será por eso :-)
Muñecas también había. Menos de lo que esperaba, todo hay que decirlo. La Barriguitas pelirroja de la foto inferior me la quitó de las manos una chica que estaba interesada en ella como yo y que llegó justo antes.
En uno de los puestos de ropitas había un montón de Blythes. Ha sido la primera vez que he visto estas muñecas en vivo. Tengo que decir que después de ver tantas fotos de ellas en las que salen maravillosamente expresivas, lo cierto es que no me han impresionado mucho. Es verdad que no eran niñas customizadas por l@s grandes artistas que he visto en la red y a los cuales sigo, pero sí que las había muy bonitas, y pensando en las cantidades astronómicas que se llegan a pagar por algunas customizadas, pues siento que no lo valen.
Para juzgar mejor, tendría que poder ver alguna de Sue Dolls, o Erregiro por ejemplo, pero vaya, que no me parecen para tanto. Me quedo con Nancy, sin dudar.
Y hablando de Nancy, había algunas, no demasiadas. Precios, muy variados, dependiendo de la época y del estado, como pasa en internet. Desde luego, ningún chollo, ni en muñecas ni en ropa.
Me interesaba la Nancy Daypa de la foto inferior, la del vestido rojo. Preciosa y en perfecto estado, aunque sucia y despeinada. Como la vendedora no me hacía ni caso cuando intenté preguntarle precio, me fui sin saberlo.
Y hasta aquí lo que dio de si mi visita, me vine con las manos vacías y con la sensación de que todo lo que habíamos tirado en casa a lo largo de los años los señores anticuarios lo habían recogido y restaurado y ahora lo vendían a sus antiguos dueños por unos precios cuanto menos curiosamente superiores.
No suelo visitar ferias de estas características muy a menudo, y lo cierto es que cuando lo hago me lo paso muy bien.


























































