Creo que he mencionado varias veces en el blog que mi madre era modista. No he heredado su talento para la costura, pero siempre la recuerdo cosiendo en mi infancia, aunque por problemas de salud tuvo que dejar de ejercer bastante joven.
Recuerdo con fascinación algunos de los elementos que rodeaban ese escenario de mi madre mientras cosía, uno de los más importantes era la máquina de coser Singer antigua que por desgracia no conserva y que a mí me encantaba. También las revistas de moda antiguas, con los modelos dibujados, no en fotografía como las actuales. También su libro de corte y confección y el cuaderno de gran formato de patronaje donde dibujó los patrones que necesitó desarrollar para conseguir el título.
Un día que estábamos haciendo limpieza de cosas viejas en su casa aparecieron en una maleta unas cuantas revistas con figurines de moda de los años 50, 60 y 70. Como ella no los quería, me los traje a casa. Me encantan. Recuerdo algunos más bonitos que los que encontramos, pero éstos son preciosos también. En mi infancia, siempre tenía la necesidad imperiosa de colorearlos, pero ella nunca me dejó.
Cuando mis Ellowyne me vieron llegar con ellos a casa, en seguida se pusieron acuriosear. Ellas son las más fashionistas de entre todas mis muñecas. Ya sabéis lo presumidas que son las Nancys, pues ellas lo son todavía más, así que imaginaros. Un caso.
Repasaron las tendencias vintage, los patrones que no pasan de moda, los elegantes diseños que cada cierto tiempo vuelven a recobrar vigencia...
Pero en esta casa, se tendrán que conformar con verlos y soñar con ellos.
























































