Últimamente las circunstancias me han hecho pensar que los momentos con mis muñecas se habían acabado para mí. Una situación nueva me ha hecho más complicado el jugar con ellas. Pero que al volver de todo un dia en las urgencias de un hospital te esté esperando una preciosidad así me demuestra más que nunca que ellas son una terapia no sólo necesaria, sino imprescindible para mí.
Ya os hablé de estas muñecas taaan parecidas a Sintra de Berjusa, las Noa, en esta entrada. Después de investigar un poco descubrí que se venden a través de una página de Facebook. Como no quedaban muñecas blancas y me gustó la negrita, encargué una, sin saber que mi Nancy Blue Jeans iba a llegar a casa también. Si lo hubiera sabido, quizá no la hubiera comprado, porque ahora mismo mi familia de muñecas no puede aumentar. Pero el caso es que aquí está.
Llegó desnuda, y nada más desembalarla, como vi que era un buen momento para una sesión de fotos, rápidamente le puse el vestido que tenía más a mano, uno que ya enseñó Leyre en esta entrada El encaje blanco resalta mucho su piel y su pelo negro.
Y así un día difícil y pesado lo fue un poco menos gracias a ella.
(Aclaro que mi estancia en el hospital no ha sido por un problema mío sino como acompañante)





















































